Derecho TRIBUTARIO

Especialistas en Derecho Tributario
Defendemos tus intereses fiscales con rigor técnico, experiencia contrastada y un profundo conocimiento del sistema tributario español.
En Fletes Abogados prestamos asesoramiento y defensa integral en materia tributaria a particulares y empresas cuando se enfrentan a actuaciones de la Administración. Intervenimos tanto en la fase administrativa —ante los órganos de Gestión, Inspección y Recaudación— como en las vías de revisión y en la jurisdicción contencioso-administrativa, actuando ante Tribunales Económico-Administrativos, Juzgados, Tribunales Superiores de Justicia, Audiencia Nacional y Tribunal Supremo.
El escenario fiscal actual se caracteriza por una regulación extensa, cambiante y, con frecuencia, interpretada de forma dispar, lo que incrementa la incertidumbre para el contribuyente. Por eso, una defensa eficaz no se apoya únicamente en conocer la norma: exige también saber cómo se conduce el procedimiento y cómo se construye el expediente desde el primer momento. La documentación que se aporta, el modo en que se contestan los requerimientos, las manifestaciones que se realizan y la prueba que se propone o practica condicionan el desenlace de la comprobación o inspección y, además, determinan la solidez de los recursos y reclamaciones posteriores.
Acompañamos al cliente desde la primera comunicación de la Administración hasta el cierre de las actuaciones, con un seguimiento continuo de cada trámite. En este tipo de expedientes no basta con “responder”: es imprescindible revisar la regularidad formal de las actuaciones y, al mismo tiempo, valorar decisiones de fondo que pueden afectar de manera directa al resultado. Una inspección puede evolucionar de forma muy distinta según cómo se encaren sus hitos procesales y según las incidencias que vayan surgiendo.
La normativa procedimental rige tanto en actuaciones generales como parciales y su respeto no es una cuestión menor: en determinados supuestos, un incumplimiento puede conllevar consecuencias relevantes, incluida la anulación de actuaciones.
En este marco, cobra especial importancia que el contribuyente conozca —y haga valer— sus garantías: el derecho a recibir información y asistencia por parte de la Inspección en relación con el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones, y el derecho a que, al inicio de una comprobación o inspección, se le indique con claridad cuál es su naturaleza, su alcance y qué se pretende revisar.
La práctica diaria muestra una elevada litigiosidad en el ámbito inspector. No son infrecuentes los supuestos en los que la regularización no deriva de una investigación que descubra hechos ocultos, sino de lecturas jurídicas realizadas a partir de datos ya declarados por el propio contribuyente. Cuando esas interpretaciones se fuerzan o se aplican con criterios cambiantes, el efecto inmediato es un aumento de la inseguridad jurídica y un perjuicio económico significativo. A ello se suman situaciones en las que se infravalora la prueba aportada o se prescinde de garantías procedimentales esenciales.
Transformamos la complejidad fiscal en soluciones claras y eficaces

En Fletes Abogados diseñamos y ejecutamos la estrategia de defensa en todas las fases del procedimiento y ante cualquier Administración (estatal, autonómica o local).
Elaboramos escritos de alegaciones y recursos contra propuestas de liquidación, liquidaciones provisionales, actas de inspección, acuerdos sancionadores y, en general, frente a cualquier acto tributario que afecte al cliente. La experiencia en la vía económico-administrativa y el dominio de sus particularidades resultan clave: un expediente bien construido en gestión o inspección, unido a un planteamiento técnico adecuado en revisión, incrementa de forma notable las opciones de éxito.
Cuando el conflicto llega a los tribunales, asumimos igualmente la dirección letrada en la jurisdicción contencioso-administrativa, valorando además, si procede, el ejercicio de acciones de responsabilidad patrimonial frente a la Administración. En este nivel, la combinación de conocimiento procesal y profundidad en el análisis del fondo del asunto marca la diferencia: no solo importa “cómo” se litiga, sino también identificar con precisión los puntos fuertes del caso y explotarlos con solidez jurídica.
